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¿Qué es la gripe A? ¿Cómo se ha originado? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Cómo se puede prevenir su contagio? Respondemos a todas tus dudas sobre el virus H1N1.
ORIGEN
El pasado 11 de junio, la OMS (Organización Mundial de la Salud) elevó el nivel de alerta de pandemia de gripe de la fase 5 a la 6, clasificando el estado de la nueva gripe como pandemia moderada ya que la mayoría de infectados no precisa de hospitalización, la gravedad es similar a la de la gripe estacional y los hospitales y sistemas de atención de salud han podido atender a todas las personas.
La gripe es una enfermedad de origen vírico que afecta principalmente al sistema respiratorio y se contagia muy fácilmente. La gripe A (H1N1) la produce un nuevo subtipo del virus de la gripe frente al que no estamos inmunizados, estando así en riesgo de contraerlo.
Los animales, como las personas, están expuestos a virus de la gripe, pero estos son específicos de su especie. El hecho de que los humanos y estos animales, como aves o cerdos, estén en contacto, ha permitido que se combinen entre sí virus de gripes diferentes dando lugar a nuevos subtipos. En concreto el nuevo virus de gripe A (H1N1) es una combinación de virus porcino, aviar y humano.
El contagio es como el de la gripe estacional: por el aire, la saliva, al toser, estornudar, hablar… De ahí que sean tan importantes las medidas higiénicas de prevención. Asimismo, el virus se puede transmitir desde 1 día antes de empezar con los síntomas hasta 7 días después, por lo que se recomienda quedarse en casa para asegurarse de no contagiar a nadie. Por el contrario, el virus no se transmite por los alimentos, por lo que no existe razón alguna para no consumir carne de cerdo o productos derivados del mismo.
SÍNTOMAS
Los síntomas son similares a los de cualquier gripe: fiebre (más de 38ºC), tos y malestar general. También se puede tener dolor de cabeza, dolor de garganta, estornudos, dolores musculares y, a veces, diarrea y vómitos.
Lo más frecuente es que la gripe evolucione favorablemente en 2-4 días aunque se pueda continuar con tos una semana y sentir cansancio durante las semanas siguientes al inicio de la enfermedad. Dado que es un virus nuevo aún no se ha determinado con exactitud la severidad del cuadro clínico que produce aunque, hasta el momento la enfermedad es leve en la mayoría de los casos.
MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y CONTROL DE LA GRIPE A:
Al estornudar, toser o hablar se emiten pequeñas gotitas de saliva, secreciones nasales que pueden quedar en las manos, en las superficies o dispersas en el aire. Por tanto, el virus se puede transmitir también indirectamente por tocarse los ojos, la nariz o la boca después de haber tocado las microgotas o secreciones respiratorias procedentes de una persona infectada, que han quedado en las manos o depositadas en superficies.
• Lavarse las manos con frecuencia:
o Las gotitas que se emiten al estornudar, toser o hablar pueden quedarse en las manos donde el virus puede sobrevivir unos minutos (menos de 5 minutos): por eso es importante el lavado de manos. o También pueden depositarse en superficies (de muebles, pomos, objetos…) donde el virus puede permanecer de horas a días: por eso es importante limpiar más frecuentemente (a diario) estas superficies con los productos de limpieza habituales.
• Taparse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al estornudar o toser y justo después tirar el pañuelo usado a la basura. Se debe evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca. Boca y nariz tapadas al estornudar o toser.
Otras Medidas:
• Si se está enfermo, evitar contagiar a otras personas siguiendo los consejos de los profesionales sanitarios.
• Evitar los besos y contacto muy cercano, así como compartir vasos, cubiertos y otros objetos que hayan podido estar en contacto con saliva o secreciones.
• Lleva una vida sana. Duerme bien, ten una alimentación saludable, bebe agua, lleva una vida físicamente activa y evita las bebidas alcohólicas y el tabaco
• Si tienes síntomas de la enfermedad sigue las indicaciones de tu Centro de Salud.
La utilización de mascarillas es otro punto en discordia, hay evidencia científica suficiente sobre la eficacia de las mascarillas para reducir la transmisión del virus de la gripe en centros sanitarios. Por el contrario, no está demostrado que sea eficaz en las situaciones de la vida diaria o en espacios abiertos.
Además la mayoría de las mascarillas están diseñadas para evitar la salida de gérmenes de la boca cuando se tose o estornuda, pero no constituyen una barrera eficaz para evitar que entren virus desde el exterior. Por ello, las autoridades sanitarias, en base a la evidencia científica disponible, no recomiendan el uso de mascarillas a las personas sanas en sus actividades diarias habituales.
El uso de mascarilla, tipo quirúrgica, sólo se recomienda en los siguientes casos:
1. Personas enfermas o que han comenzado con síntomas compatibles con gripe cuando se encuentren en presencia de otras personas, fundamentalmente en los siguientes casos:
• Durante el traslado de su casa al centro de salud u hospital.
• Mientras estén recibiendo cuidados domiciliarios por familiares u otras personas y cuando entren en contacto con personas sanas.
2. Cuidadores sanos de una persona con gripe A (H1N1) o con síntomas compatibles con la misma. En este grupo se incluyen los familiares u otras personas que conviven en el mismo domicilio que el paciente o sus cuidadores si se trata de otros centros o instituciones. Estas personas deberán usar la mascarilla cuando estén en presencia del paciente.
Es importante seguir las recomendaciones para evitar la propagación del virus, y sobre todo mantener la calma y obedecer las indicaciones de nuestro centro de salud.
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