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Nutrición y cuidado cardiovascular Imprimir E-mail
Escrito por X. Arrieta   
Jueves, 11 de Junio de 2009 09:00

Aprende a cuidar tu salud cardiovascular mediante la modificación de sencillos hábitos alimentarios.

 

 

 

La Dislipemia, la hipertensión arterial, el sobrepeso… Muchos factores influyen en nuestra salud cardiovascular, pero ¿qué debemos hacer para mejorarla? Te damos algunas claves para que empieces a cuidar tu corazón. Son tres los principales valores a tener en cuenta en lo que respecta a la salud de nuestro corazón: los niveles de colesterol, la presión arterial y el peso.

Una alimentación cardiosaludable se consigue mediante una modificación de los hábitos alimentarios simples y cotidianos, que aunque en un principio se haga duro seguro que vale la pena realizar el esfuerzo.

1. Controlar la ingesta de grasas
2. Un consumo de sal moderado.
3. Restringir el azúcar añadido
4. Mantener un peso adecuado y saludable.
5. Prescindir del alcohol y limitar la cafeína.
6. Realizar un ejercicio moderado de forma habitual.


La Dislipemia se le llama a la alteración de los niveles normales de colesterol y triglicéridos principalmente. El colesterol es una sustancia que sintetiza nuestro hígado, y que entre sus funciones principales se encuentra producir vitamina D, multitud de hormonas, formar parte de nuestras células…  Como ya sabemos, existe el colesterol “bueno” o HDL y el "malo" o LDL, este último es el que se deposita en las arterias y venas del organismo cuando sus niveles están alterados. Hace que la luz del tubo cada vez sea más estrecha hasta poder producir un “tapón” conocido como trombo o embolia. Esta hipercolesterolemia puede ser debida a un exceso de ingesta de grasa saturada en nuestra dieta, por lo que cuidar la alimentación es fundamental para prevenir su aumento. Por el contrario existen otros tipos de grasa, como la monosaturada, siendo la más popular el aceite de oliva, y los poliinsaturados (ω-3 del pescado) que mejora los niveles de HDL haciendo disminuir el LDL. Son denominados “cardiosaludables”. Es por ello que debemos priorizar siempre más el consumo de pescado frente al de la carne, ya que el perfil lipídico del pescado es rico en ácidos grasos poliinsaturados como los ácidos esenciales ω-3 u ω-6 y los ácidos grasos de la carne son abundantes los ácidos grasos saturados.

Otro de los factores comentados es la hipertensión arterial. Es uno de los mayores factores de riesgo para la enfermedad coronaria y el más importante para la enfermedad cerebrovascular. A partir de la tensión denominada “normal-alta” (130-140 la sistólica o la “alta” y 85-90 la diastolita o la “baja”) las personas tienen más riesgo de desarrollar presiones sanguíneas elevadas y sufrir enfermedades cardiovasculares, es por ello que una alimentación equilibrada y saludable es ya no aconsejable sino elemental. Se aconseja el consumo diario de no más de una cucharada de café de sal por persona, lo que equivale a 6 gramos de sal. Esta medida se ve en multitud de ocasiones sobrepasada sobre todo si las personas consumen productos precocinados o comida rápida. Aún así la media del consumo de sal al día por persona es de 12 gramos, el doble de lo aconsejado.

El consumo moderado de alcohol, controlar la ingesta de cafeína, realizar ejercicio físico habitual, limitar la ingesta de grasa saturada… Todo ello nos llevará a una mejor salud y por tanto una mejor calidad de vida.

 

 

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