Yo voy a ser muy sincero, aunque luego me voten negativo en el karma como me sucedió la anterior vez que lo he comentado. Creo que
la no comercialización es lo mejor para todos.
Por un lado, para la propia asociación. Es muy bonito eso de las buenas intenciones y todo lo que se dice, pero no todo el mundo es así. Si una persona de las que ha presentado su relato luego cambia de idea y empieza a exigir sus derechos de autor, ¿qué hubiese pasado?

No existía un contrato de cesión de derechos, ¿no? Se podrían haber metido en un lío tremendo.

Ya sé que la gente dice que todo es buena voluntad, pero siempre existen personas que la montan. De hecho, durante el concurso han existido distintas polémicas y eso que no se estaba jugando un premio en metálico ni nada del otro mundo.
Y por otro lado, ¿qué interés puede tener un libro de relatos de una editorial desconocida con un montón de escritores desconocidos en el mercado?

Existen cientos de libros de relatos. La verdad es que existen cientos y cientos de libros, yo pienso sinceramente que el sector del libro está totalmente saturado. He leído que solamente en España en 2009 se publicaron 74.521 libros. ¡Eso es una auténtica burrada!

La competencia tiene que ser brutal y si dejamos de un lado familiares y amigos, ¿quién compraría el libro? Personalmente, y siento decirlo, creo que nadie.
Y por último, creo que es lo más fiel a la idea original del concurso. Un concurso basado en disfrutar la literatura, sin ningún objetivo más allá. Hoy en día hace falta proyectos de este estilo.
Puede que a la gente no les guste mis comentarios, pero os aseguro que los hago intentando ser lo más sensato y neutral del mundo, intentando con ello aportar un consejo de valor.